DEFORMACIONES ESTRUCTURALES – PIE PLANO PARTE 2.

TIPOS DE PIE PLANO.

– Pie Plano de la Infancia.

Como quedó dicho en la primera parte, en los primeros meses de vida, es
frecuente que muchos niños presenten un pie redondo y engrosado que pueden
confundir con un pie plano por el grosor del panículo adiposo.
La exploración minuciosa mostrará una estructura en correcta fase evolutiva,
con un adecuado arco longitudinal, y que de manera progresiva irá dando una
imagen de normalidad. Esta circunstancia evolutiva habrá de tenerse en cuenta
para no confundirla con un pie plano propiamente dicho, y ala vez para asegurarse
de que no existen hipotonías ni valguismos, casos en los que habría que poner en
marcha el tratamiento lo antes posible.

El pie plano del niño suele manifestarse por una marcha torpe, molestias vagas y
cansancio mayor de los habituales para su segmento de edad, si bien en otros casos
los síntomas son escasos y pueden pasar desapercibidos, a no ser por los
desgastes del calzado.
La Repercusión de estos pies suele ser importante en las rodillas y caderas con
torsiones tibiales, rotaciones, “genu valgum” y anteversión que a veces alarman
más que la propia deformidad del pie.

En ocasiones, el niño << mete el pie>> (antepié aducto), en un intento de tensar el
peroneo lateral largo y realizar una corrección dinámica.

– Pie Plano Astrágalo Vertical.

Es un tipo especial de pie plano de la infancia, de origen congénito, en el que la
cabeza del astrágalo ha girado hacia planos inferiores y hacia la línea media, con lo
que la prominencia interna es importante y su tratamiento muy difícil.

– Pie Plano Del Adolescente.

En esta etapa de la vida se suelen iniciar actividades deportivas con mayor rigor,
se suelen cambiar los hábitos del calzado y se inicia un cambio hormonal.
Esta nueva situación puede que una alteración no tratada hasta ese momento
por ser asintomática, empiece a causar dolores, fatiga muscular, bajo rendimiento
en el deporte, contracturas inexplicables o dolor en rodillas.

– Pie Plano del Adulto.

Generalmente es la consecuencia evolutiva de un pie plano infantil o adolescente
no corregido, aunque también puede darse como consecuencia de traumatismos,
procesos deformantes como la artosis o procesos infecciosos.
En ocasiones son asintomáticos, pero lo más frecuente es que el dolor a la
deambulación sea de gran intensidad, lo mismo que la repercusión en el resto de
articulaciones de los miembros inferiores.

– Pie Plano Inveterado.

Es una malposición estructural permanente que hace muy dificultosa y dolorosa la
marcha, cuya es difícil de determinar, en la que se apoya el pie por su borde interno,
apareciendo en las zonas más sobrecargadas enormes hiperqueratosis y callosidades.

TRATAMIENTO PARA EL PIE PLANO.

El tratamiento del pie plano siempre estará relacionado con su flexibilidad y
reductivilidad, así como con la rehabilitación de los grupos musculares hipotónicos.
Aun que algunos autores aseguran que el pie plano de la infancia, dejado a su libre evolución,
tiende a la corrección en mas de la mitad de los casos, el criterio de varios podólogos,
es que siempre se debe tratar el pie convirtiendo la malposición en una posición
neutra, con corrección del valguismo talar.
De esta manera se evitará la
osteogénesis errónea y otras alteraciones de partes blandas enunciadas en las leyes
biológicas, así como las alteraciones de repercusión que ocurrirán en la rodilla
y otros puntos del aparato locomotor.

Para el tratamiento se confeccionarán las oportunas PLANTILLAS ORTOPÉDICAS,
y se enseñarán al paciente los ejercicios rehabilitadores ajustados a su caso
particular para que proceda a su realización a diario.
El calzado debe estar provisto de un contrafuerte duro, eje longitudinal próximo al eje
del pie y capacidad suficiente para contener las plantillas y permitir ligeros movimientos en los
dedos que faciliten la rehabilitación de su estructura. La cirugía no está aconsejada
en esta fase.

El caso de Pie Plano en la Primera Infancia, y siempre que no se trate de una
deformidad muy marcada de astrágalo vertical, es aconsejable comenzar el tratamiento
con calzado adecuado, como se comenta en el apartado correspondiente, incluyendo
unas cuñas supinadoras que se colocarán por debajo de la primera plantilla
y que se recogerán todo el talón hasta el escafoides. De esta manera, se estimula al
organismo para iniciar la regresión deformante, y en caso de no ser así, al cabo
de 1 año, se pasa al tratamiento con plantillas ortopédicas.

En el Pie Plano Inveterado, Irreductible y Del Adulto, el tratamiento ortopédico tenderá
a << aproximar el suelo al pie>>, intentando mantener únicamente la articulación
subastragalina en posición neutra. Igualmente se intentará mantener un buen trofismo
de todos los tejidos con masoterapia y rehabilitación.
El Calzado debe reunir las características expuestas en apartado correspondiente.

La Cirugía es un recurso poco utilizado, aunque puede ser un medio terapéutico
interesante en muchos de estos pacientes a quienes no les desaparecen los dolores
con ningún tratamiento conservador.

 

José Luis Moreno de la Fuente,
PODOLOGÍA GENERAL Y BIOMECÁNICA
México, MASSON.
Pag 130- 133.
Imagen

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s