| Estudio de las dismetrías en miembros inferiores | Parte 2 |

IRRIGACIÓN SANGUÍNEA.

 

En general, la arteria nutricia penetra en la diáfisis a nivel de su tercio medio, perforando la corteza.
Dentro de la cavidad medular se divide en dos ramas: ascendente y descendente.
La parte distal de estas ramas se anastomosa con el sistema metafisario.

Las ramas terminales de la arteria nutricia terminan debajo de la fisis, formando un sistema de riego combinando con el sistema metafisario, cuando aparece la placa fisaria.

En los extremos del hueso largo se observan múltiples agujeros para permitir la entrada de vasos. Antes de penetrar en el interior del hueso, estos vasos se anastomosan entre sí, formando círculos.

En cartílago de crecimiento constituye una autentica barrera a los vasos, y excepto en la primera infancia los casos en que los vasos atraviesan los cartílagos de crecimiento son escasos.
Mediante ramificaciones y anastomosis las aterías alcanzan el platillo óseo epifisario y se comunican entre sí.

La vascularización de la epífisis también distribuye sus vasos en forma de arcos, por dentro del cartílago articular, algunos de ellos perforan la capa ósea y se encargan de nutrir las capas más profundas de este cartílago.
Aproximadamente el 80% de los vasos que alcanza la capa desde la metáfisis son ramificaciones de la arteria nutricia. Estos son vasos se distribuyen de forma regular en la parte central del cartílago de crecimiento.

 

CRECIMIENTO LONGITUDINAL DE LOS HUESOS LARGOS.

 

El hueso largo se divide en una porción media (cuerpo) y dos extremos.
El cuerpo se divide en la diáfisis y metáfisis; las regiones de los extremos tienen una epífisis y una fisis (placa cartilaginosa de crecimiento).
En las extremidades se encuentran dos tipos de epífisis, de presión y de tracción.

La epífisis de presión es una epífisis articular pro que está localizada al final del hueso largo que interviene en la formación de una articulación.
La proporción más grande del crecimiento longitudinal del hueso largo se produce en la epífisis de presión.

La epífisis de tracción sirve parala inserción u origen de los músculos; por tanto, están más sujetas a tracción que a presión y su contribución al crecimiento longitudinal es insignificante.

Los huesos largos principales (Fémur, tibia, etc.) tienen una epífisis y una diáfisis tanto en el extremo proximal como en el distal.

Los huesos largos crecen en longitud a nivel de la región cartilaginosa de sus extremidades. Esto fue demostrado por Stephen Hales en 1731.

 Imagen

 

RITMO DE CRECIMIENTO.

 

El Crecimiento varía con la edad.
Durante la lactancia es muy rápido, pero disminuye de manera progresiva durante la primera década hasta el periodo adolecente, momento en el que se acelera de nuevo.
La duración de este impulso de crecimiento es de 1 a 2 años y su edad de aparición depende del peso y de factores relacionados con la alimentación y la realización de actividad física, y de niveles hormonales.

Durante los años que preceden al impulso de crecimiento adolescente, las extremidades inferiores crecen a un ritmo más rápido que el tronco, después del impulso ocurre al revés, incluso una vez finalizado el crecimiento de los huesos largos, la columna sigue creciendo durante unos 2 años.

Este crecimiento de las extremidades inferiores suele terminar hacia los 14-16 años en las niñas y 16-18 años en los niños.

Entre los 4 años y la madurez, el fémur suele aumentar en longitud aproximadamente 2 cm/año, mientras que el promedio de crecimiento de la tibia es de 1,6 cm/año.

Según Digby, el 65% del crecimiento de cada extremidad ocurre alrededor de la rodilla (epífisis femoral distal, 35%; epífisis proximal tibial, 30%) y el 35% del crecimiento total ocurre en la parte proximal del fémur.

 

Otros autores como Green y Anderson ocurrieron a las líneas de detección de crecimiento como punto de referencia y encontraron que entre los 10 y 15 años, como promedio, se produjo el 71% del aumento de longitud femoral total en la metáfisis de éste, mientras que el 57% del crecimiento tibial total se produjo a nivel de la metáfisis proximal del hueso.

 Imagen

 

José Luis Moreno de la Fuente,

PODOLOGÍA GENERAL Y BIOMECÁNICA

México, MASSON.

Pág. 119-126

Pie de Página:

1 –  Dismetría de origen femoral.

2 –  Dismetría de origen tibial.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s