Estudio de las torsiones y Rotaciones Femorales | Parte 1.

CONSIDERACIONES PREVIAS.

La articulación coxofemoral o articulación de la cadera, es la aproximación proximal de del mimbro inferior, formada del hueso coxal y por el fémur.
Es una enartrosis (superficies articulares esféricas) dotada de una gran capacidad de movilidad pero también de coadaptación muy firme gracias a la existencia de potentes ligamentos, lo que confiere un importante grado de estabilidad.

Ambas características están condicionadas por la función de soporte corporal y locomoción propias del miembro inferior.

Está dotada de movimiento en los tres ejes espaciales:

  • Eje Transversal: Alrededor del cual se producen los movimientos de flexión-extensión.
  • Eje Anteroposterior: Alrededor del cual se producen los movimientos de abducción- aducción.

  • Eje Vertical: Alrededor del cual se producen los movimientos de rotación interna-rotación externa.

La Cabeza Femoral está constituida por las dos terceras partes de una esfera.
Por su centro geométrico pasan 3 ejes de la articulación anterior mente descritos.

El Cuello Femoral sirve de apoyo a la cabeza y asegura su unión con la diáfisis.
Al  ser oblicuo hacia arriba, hacia adentro y hacia adelante forma con el eje longitudinal del fémur un ángulo denominado ángulo de inclinación, cuto valor en el adulto es de 125°.
También forma un ángulo con el eje horizontal que une los cóndilos femorales denominado ángulo de declinación o de anteversión, cuyo valor en el en el adulto es de 12 a 15°.
Este es el ángulo que sirve para valorar las torsiones femorales.

 

MOVIMIENTOS DE LA CADERA.
RANGOS DE MOVOVILIDAD ARTICULAR.

Flexión

La flexión es el movimiento que lleva la cara anterior del muslo al encuentro del tronco.
La amplitud de la flexión depende de si el movimiento es activo o pasivo y de la posición de la rodilla.

La flexión activa de la cadera tiene una amplitud de 90° con la rodilla en extensión pero puede alcanzar e incluso sobrepasar los 120° con la rodilla en flexión.

La flexión pasiva de la cadera sobrepasa los 120° de amplitud articular con la rodilla en extensión, y puede sobrepasar los 140° con la rodilla flexionada.

Extensión

La extensión es el movimiento que conduce al miembro inferior por detrás del plano frontal.
Al igual que en la flexión, la amplitud de la extensión depende si el movimiento es activo o pasivo y de la posición de la rodilla.

La extensión activa alcanza los 20° con la rodilla en extensión, mientras que apenas llega a los 10° con la rodilla en flexión.
La extensión pasiva alcanza los 30°.

Aducción

La aducción es el movimiento que aproxima el miembro inferior a la línea media del cuerpo.
La amplitud articular del movimiento de aducción es de 20-30°.

Abducción

La abducción es el movimiento que aleja el miembro inferior a la línea media del cuerpo.
La amplitud máxima de a abducción es de 45-50°.

Rotación interna

Movimiento que conduce la punta del pie hacia la línea media del cuerpo.
La amplitud articular de la rotación interna es de 35.

Rotación externa
Movimiento que conduce la punta del pie hacia la fuera de la línea media del cuerpo.
La amplitud articular de la rotación externa es de 45°.

MANIOBRAS EXPLORATORIAS.
HALLAZGOS CLÍNICOS

 

Valoración de la flexión de la cadera

 

El paciente se coloca en decúbito supino con la pelvis novelada y en ángulo recto con el tronco, de modo que la línea imaginaria trazada entre las espinas ilíacas anterosuperiores sea perpendicular al eje del cuerpo.
La pelvis se estabiliza colocando la mano debajo de la columna lumbar del paciente mientras esté flexiona la cadera del modo que su muslo quede contra el tronco.
Mientras realiza esta flexión de cadera debemos notar en qué punto el dorso del paciente toca nuestra mano, momento en el cual la lordosis lumbar se aplanado y por lo tanto la pelvis se ha estabilizado, de modo que solo ocurriría flexión ulterior a expensas de la articulación de la cadera.

Se flexiona todo lo posible aquella cadera que no se va a valorar.
En condiciones normales, la cara anterior del muslo debe descansar sobre el abdomen y casi tocar la pared torácica.

Debemos pedir al paciente que sostenga su pierna en el tórax y que mantenga la cadera contralateral en extensión completa.
Si la cadera contralateral no se extiende por completo, o incluso se eleva discretamente de la camilla, supondrá que no tolera el movimiento de extensión, ya que, probablemente, existe una contractura de flexión de dicha cadera.
Si el paciente se inclina hacia adelante levantando a columna torácica de la mesa, o arquea el dorso para restituir la lordosis lumbar, sugeriremos de igual modo deformidad fija en flexión, puesto que  la basculación y el arqueo del dorso son mecanismos compensatorios que facilitan el descenso de la cadera que se encuentra contracturada.

Valoración de la extensión de cadera

Se localiza al paciente en decúbito prono y se estabiliza la pelvis apoyando nuestro brazo sobre la cresta ilíaca y la parte baja de la columna lumbar.
Le pedimos que flexione ligeramente la rodilla para relajar los músculos  isquiotibiales y que no estén activos en la extensión de la cadera.
Se coloca la otra mano bajo el muslo y se eleva hacia arriba.
Se valora el arco de movilidad.

Valoración de la aducción de cadera

Se coloca al paciente en decúbito supino con las rodillas relajadas en posición neutra y asegurándonos de mantener una buena alineación del raquis y de la cadera.
Se estabiliza posteriormente la pelvis colocando el antebrazo sobre el abdomen  y la mano sobre la espina ilíaca anterosuperior opuesta a la cadera que se va a examinar.
Con la otra mano se sujeta el tobillo y guiamos a la pierna a través de la línea media del cuerpo y sobre a extremidad opuesta.
En la fase final de aducción la pelvis comienza a moverse, lo que se percibe por que la espina ilíaca anterosuperior que estamos sujetando con la otra mano desciende.
Se valora el arco de movimiento.

Valoración de la abducción de cadera

En la misma posición que en la anterior guiamos la pierna dejándola de la línea media del cuerpo, hasta que la pelvis comience a moverse.
Se valora entonces el arco de movimiento.

Valoración de la rotación de cadera

Decúbito supino con rodillas extendidas

Se toman los maléolos y se lleva la punta del pie hacia adentro, realizando una rotación interna en la cadera de 35°, Y hacia afuera realizando así una rotación externa de la cadera de 45°.

Decúbito prono con piernas flexionadas 90°

A partir de una posición de referencia (pierna en posición vertical) realizamos una rotación interna de la cadera cuando inclinamos la pierna hacia fuera y realizamos una rotación externa cuando inclinamos la pierna hacia dentro.

Sedestación con piernas colgando

La cadera y la rodilla se encuentran flexionadas en esta posición.
Para realizar una rotación interna llevamos la pierna hacia fuera,
Y para  provocar una rotación externa llevamos la pierna hacia dentro.

José Luis Moreno de la Fuente,
PODOLOGÍA GENERAL Y BIOMECÁNICA
México, MASSON.
Pag. 183-188

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